sábado, 21 de diciembre de 2013

Un acróstico con mi nombre.

 Un acróstico es una composición poética en la que las letras iniciales de cada verso forman una palabra o frase, leídas en sentido vertical. Son muy famosos los versos iniciales de la Celestina, donde su autor se da a conocer. Aquí tienes ejemplos hechos por alumnos de 2º de ESO, como tú. Son acrósticos sobre personas o seres queridos.

 Tú debes componer unos versos de este tipo sobre tu propio nombre.

 Lógicamente el contenido de los versos debes ser tú mismo. Para eso aprovecharás la descripción que ya has hecho de ti: has debido de elegir alguna(s) característica(s) fundamental(es) que te identifique y has hecho una lista de sinónimos, o palabras relacionadas con ella(s) [Recuerda: es muy útil la herramienta "sinónimos" del procesador de textos].

 Ahora elige un orden y comienza a componer frases utilizando esa lista de palabras. Si no encuentras palabras que comiencen con una letra de tu nombre, recurre al diccionario.

 El texto resultante no tiene que rimar, ni tener una medida de versos, pero sí tiene que tener coherencia todo él. No se trata de hacer frases aisladas, independientes, sino que debe tener un sentido completo.

 Y no olvides el tono subjetivo (es un poema).

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Quiénes somos

Éste es el blog del Departamento de Lengua del IES Manuel Gutiérrez Aragón de Viérnoles (Cantabria). Con este título queremos hacer un homenaje a Rafael Barrett, escritor contemporáneo a la Generación del 98, nacido en Torrelavega, muy poco conocido en nuestro país pero una figura fundamental en la literatura y la cultura de Sudamérica, especialmente en Paraguay, país donde vivió intensamente y escribió lo mejor de su obra. Comprometido con su tiempo, Mirando vivir es el título con el que se publicaron sus artículos periodísticos en 1912. Mirar la vida es, precisamente, la función de la escritura literaria, que observa, analiza con una mirada especial la vida de los seres humanos. Barret -ingeniero, matemático, periodista, narrador, ensayista- fue un anarquista no violento que jugó siempre la carta de los perdedores y denunció las raíces de los males sociales. En 2010 se cumplen cien años de su muerte, un buen pretexto para recuperarlo.